Rogoff argumenta que el aprendizaje no es un proceso individual, sino que está enraizado en la interacción social y cultural. Ella sostiene que el aprendizaje se produce a través de la participación activa en la vida cotidiana y en las prácticas culturales de una comunidad.
El libro se basa en la investigación de Rogoff en diferentes culturas y comunidades de todo el mundo, incluyendo comunidades indígenas en México y Guatemala, y comunidades urbanas en Estados Unidos. A través de sus estudios, Rogoff muestra cómo el aprendizaje y el desarrollo cognitivo están estrechamente relacionados con la cultura y el contexto social en el que se llevan a cabo.
La obra de Rogoff nos invita a reflexionar sobre la importancia de la cultura y el contexto social en el aprendizaje y el desarrollo cognitivo. Nos recuerda que el aprendizaje no es un proceso individual, sino que está enraizado en la interacción social y cultural. Como tal, es importante considerar el contexto social y cultural en el que se lleva a cabo el aprendizaje y el desarrollo cognitivo, y trabajar para crear entornos educativos que sean culturalmente sensibles y relevantes para los estudiantes.

