El autor argumenta que el discurso no puede ser entendido sin tener en cuenta el en el que se produce. El incluye no solo el entorno físico en el que se lleva a cabo la comunicación, sino también los antecedentes culturales, sociales y psicológicos de los participantes en la comunicación.
Van Dijk también analiza cómo el influye en la interpretación del discurso. Por ejemplo, el mismo discurso puede ser interpretado de manera diferente dependiendo del en el que se produce. Además, el autor examina cómo el discurso puede ser utilizado para construir y mantener relaciones de poder en la sociedad.
En la actualidad, el estudio del discurso y el sigue siendo relevante y necesario para comprender la comunicación humana y las relaciones de poder en la sociedad. Este libro es una excelente a este tema y sigue siendo una referencia importante en el campo de la lingüística y la comunicación.

