Renovadora apuesta en tiempos de resoluciones exprés y medicalización apresurada, este libro nos sugiere ir a adentrarnos en la precisa y mágica aventura de repensar las prácticas grupales.
Escrito tras décadas de experiencia y también investigación en diversos ámbitos como la salud, la educación y lo comunitario, la autora nos obsequia la transformación de una insistente intuición en hipótesis: “Las prácticas grupales tienen la posibilidad de ser la ocasión de atravesar procesos de transformación subjetiva de cada quien, sin ser gadgets particularmente terapéuticos”. El texto nos conduce con facilidad y rigurosidad por ese kairos (ocasión). Se habla del despliegue de una lógica mínima para el trabajo grupal en el que los referentes ineludibles –no olvidemos la condición de experimentada psicoanalista de Graciela Jasiner– son Freud y Lacan.
Estos referentes se develan meticulosamente leídos en el ademán revolucionario con que son retomados.
En este sentido, Jasiner sigue los consejos de Goethe: Lo que heredaste de tus progenitores, conquístalo para poseerlo.
Así es que nos regala la función coordinación y el asombroso sintagma multirrecursos técnicos, piezas llaves que posibilitarían crear un entender realizar eficaz con los conjuntos.
Este texto, indispensable para todos esos a los que nos importa el trabajo con conjuntos o los avances del discurso psicoanalítico en diversos artificios y gadgets, trae una brizna de alegría y una promesa que apunta, con caja de herramientas incluida, al anudamiento del deseo con el amor y el goce en novedosas maneras de nudo popular.
